Nueve tesis sobre el orden presente y futuro – Ian Alan Paul.

Publicado el 6 de Enero del 2025, en Fronzen Sea Inside. Traducido por Amapola Fuentes.

I. El orden presente del mundo está cediendo, y un nuevo orden lucha por emerger y consolidarse. Esta lucha se libra simultáneamente a escala planetaria, pero también en la microfísica de la vida cotidiana.

II. Las crisis del clima y del medioambiente, del crecimiento económico y del sistema global de fronteras han demostrado que el orden vigente ya no es capaz de garantizar “la buena vida” para quienes habitan el núcleo capitalista, y que, en consecuencia, dicho orden ha perdido toda legitimidad.

III. La apuesta de las potencias del núcleo consiste en que la sumisión militarizada en el exterior y el terror securitizado en el interior pueden resolver o, al menos, aplazar indefinidamente, estas crisis, y, como resultado, abandonan cada vez más cualquier apariencia de política democrática, de bienestar estatal y de normas liberales.

IV. Esta militarización y securitización se refleja socialmente en una retirada de lo político, resultando en vidas que se preocupan únicamente por su capacidad de costear y consumir bienes baratos y contenidos en línea sin interrupciones, vividas en existencias cada vez más solitarias.

V. El giro hacia la dominación desnuda a nivel del Estado y de la economía está ocurriendo en un momento histórico en el que tales métodos brutales han demostrado ser cada vez más frágiles e ineficaces, con grandes Estados sufriendo derrotas de manera recurrente frente a formas asimétricas de guerra e insurgencia.

VI. Las grandes potencias dependen así cada vez más de formas espectaculares de violencia, formas que amortiguan la resistencia al sostener la apariencia de dominación, así como de formas de violencia genocida que no dejan posibilidad alguna de resistencia porque no dejan vida alguna.

VII. La adopción de la militarización y la securitización sigue dependiendo, no obstante, de que una parte considerable de la población mundial permanezca contenta con vivir como espectadora y consumidora, filtrando y permaneciendo insensible ante la destrucción y la muerte que se acumulan a su alrededor.

VIII. Este orden emergente no puede ser deshecho por la política, pues ya no subsisten formas políticas capaces de detener un poder desvinculado de tales procesos. La respuesta debe ser, más bien, ética: el rechazo de la pobreza de “esta vida”, una vida fundada en el consumo pasivo y/o la subyugación.

IX. Una respuesta ética a este orden surge necesariamente como desorden, como anarquía, como una salida de “esta vida” y una búsqueda de una vida fundada en el rechazo de su degradación y devaluación interminables, como una forma de vida cotidiana vivida contra todo aquello que pretenda subyugarla.

Autor: colapsoydesvio

ig: https://www.instagram.com/colapsoydesvio/

Deja una respuesta